jueves, 24 de enero de 2008

Cotroneo dixit

Bueno, veo que estáis un poco tímido/as a la hora de publicar en el blog. Espero que al menos hayáis hecho alguna visita, aunque lo más jugoso no es lo que yo pueda escribir aquí, sino lo que aportéis vosotros y vosotras.

Me dice nuestra compañera Rosalía que el libro de Cotroneo, "Si una mañana de verano un niño", no se encuentra en librerías ni se puede pedir pues está descatalogado. Por ello, y con el ánimo de que se os despierte un poco el interés, os dejo caer estas "perlas" de su libro:

Siempre te he explicado que los libros no se estropean, que hay que hojearlos con cuidado. Aunque también te digo que los libros no son sagrados: no hay que conservarlos por encima de todo, pues la dignidad de un libro no reside en el hecho de que alguien, un día, encuadernara unas hojas llenas de palabras. Es más, te diré que los libros se pueden tirar, que sólo hay que rendir culto a los buenos libros. (p.12)

No caigas en la trampa; intentarán hacerte creer que la vida es más compleja que la literatura. No es verdad: el mundo literario de Proust es infinitamente más complejo que el mundo real. La jornada de Leopold Bloom es distinta de la de cualquier dublinés, incluso el más culto. La literatura es un mundo Análogo, donde los libros se hablan entre ellos: para entrar en él hay que ir dando saltos, de un lado a otro. Aunque después resulta difícil volver, porque los personajes seguirán hablándote, aconsejándote, haciendo que tomes decisiones. (p.17)

En literatura las conclusiones no existen; en literatura nada se concluye. Todo es ambiguo, todo fluye. Un mismo libro nunca es el mismo: por eso volver a leer a veces resulta hasta más estimulante que descubrir nuevos libros, pero pronto lo entenderás. (p.21)

Todos los libros están plagados de códigos y bajo ellos subyace una moral determinada, la del que escribe. Esa es la grandeza de los libros: admiten varias lecturas, sus cerrojos se abren con llaves que tienes que buscar tú o que pone el azar en tus manos cuando menos lo esperas. (…) A veces te encontrarás frente a algunos libros que no podrás abrir, porque no podrás encontrar la llave. (…) La vida está llena de descubrimientos, de epifanías. (p.55)

No existe libro de historia, tratado o ensayo que pueda describir mejor el alma humana; ni serie de televisión que pueda mejorar esa lectura: ni siquiera las imágenes de los telediarios, duras y conmovedoras. En ocasiones las imágenes, junto con la música, pueden emocionarte, pero la literatura es otra cosa. (p.45)

Se admiten comentarios. No tengáis miedo a hacerlos.

Un saludo